Los barrotes de mi cuarto me oprimen las ganas de vivir,
no es mi cuarto, es mi cabeza la que desata el temor en mi.
Despierto y observo, inspeccionando a mi alrededor,
que las sombras que veo no son reales,
solo viven en mi imaginación.
Por: Ophelia Pagliari
Fecha: 23/10/2017