jueves, 30 de junio de 2016
Pensamientos 1
sábado, 18 de junio de 2016
Hablemos un poco de Sexo
Y no por eso soy una puta, o vulgar o estoy mal...
O lo que sea que ustedes piensen de mí al leer esto.
No sean tan cerrados del pinche cerebro, el sexo es lo más normal de todo el puto universo! Todxs salimos de una cogida y realmente, es algo riquísimo!
Ahora, si nos vamos hacia el sexo oral, lo AMO! es algo que me puede, me encanta, me llena de placer, más que eso, me encanta dar un buen servicio, me gusta saber que la otra persona que está conmigo también la está pasando bien como yo.
Entonces, podría decir que aunque me faltan algunas experiencias, soy muy eficiente jajaja.
A veces esta bueno experimentar lugares nuevos como la cocina o el living, que se yo, lo dejo a imaginación de cada unx.
Esto es algo más que pertenece a mis gustos, a mi manera de ser.
sábado, 11 de junio de 2016
Universo Mental
A veces mi universo se descoloca, te formas en una enredadera ocultándote entre las hojas, a veces con espinas filosas que al pincharme me haces sangrar y eso duele. Duele vivir sangrando, duele entre espinas filosas, duele el dolor del no saber, del imaginario, duele mi nombre, duele el tuyo, duelen las hojas que se caen por tantas mentiras almacenadas en ellas, se caen por el peso, se caen porque ya no soportan un nuevo amanecer, no soportan mas el cóctel que se forma en ellas que las mata lentamente.
Tu vida es una ruleta rusa, un juego continuo, mintiendo a toda hora, mintiéndole a todos. Tu vida no tiene vida, no eres mas que la sombra de lo que alguna vez tu vida fue.
Sangrar tanto te hace perder las energías, ya no deseas la vida como antes. Si te marchitas y mueres porque nadie riega tus raices, porque no existe ese amor que existía. Si te marchitas y mueres, solo queda arrancarte de raíz porque ¿De que sirve que estés ahí? si te has podrido infeliz...
Por: Ophelia Pagliari
Alias: Fafli
Hora: 02:00/02:07
Fecha: Jueves 11 de Junio de 2015
jueves, 9 de junio de 2016
Kaos y Yo
Pague el taxi y por suerte el hombre fue tan gentil de no cobrarme esos minutos de espera en los que busque desesperadamente el bendito paraguas, abrí la puerta, me cubrí con el portafolio y corrí hasta la entrada del edificio.
Tenía una entrevista con un inversionista de plantas y estaba llegando tarde, al entrar a la oficina me encontré con Carla, la secretaria de mi cliente. Estaba sentada leyendo una revista del mostrador, al verme dejo la misma, se paró y me estrecho la mano. Estaba vestida muy prolija, llevaba una blusa color crema abotonada en el cuello, una falda tuvo, medias color piel y zapatos de tacón, el pelo lo tenía recogido en un rodete, mientras que yo estaba con borceguís, pantalones de vestir, una blusa un tanto arrugada y una chaqueta abierta, del pelo mejor ni hablar. Era claro que mi sentido de la prolijidad se había ido junto a mi ex-novio, no estaba para una reunión de trabajo pero no quedaba otra si quería sobrevivir en esta gran ciudad.
Carla me informo que por razones personales mi cliente no podía asistir a la junta pero que la mandaba a ella en su lugar, entramos en la oficina, pedí café para ambas y comenzamos la junta.
La mañana transcurrió sin problemas y por la tarde decidí llamar a Kaos para comentarle lo de mi paraguas, charlamos un rato y quedamos en que por la noche me pasaba por su casa a buscarlo y de paso tomar una copa.
Al llegar la noche, antes de ir a casa de mi amiga pase por la mía para cambiarme, mi semblante era terrible, tenía el aspecto de una enferma psiquiátrica, ahora entendía porque las personas por la calle me miraban tanto.
Me lave la cara y busque en el botiquín algo que ocultase mi rostro, no era muy amiga del maquillaje pero encontré un corrector amarillo y una base, recordé el video que había visto hace 3 días de como tener que aplicarlo y lo intente, no quede como una modelo de pasarela pero por lo menos arregle ese desastre.
Tenía que estar en su departamento a las 21:00 y ya eran 20:30, por suerte solo vivía a dos calles de distancia, me apure a vestirme, me puse lo primero que encontré, unos pantalones sport negros, una remera roja con brillos y mis borceguís, logre que mi pelo tenga apariencia presentable, por lo menos más de lo que fue esta mañana, me puse la chaqueta de cuero y salí casi a las corridas.
Kaos era mi amiga desde la secundaria, nos habíamos conocido en 1° año, ella atendía el bufete de la escuela mientras cursaba algunas materias, yo iba a comprar todos los días, al principio solo era el saludo pero luego cada vez que iba nos quedábamos un rato hablando y así nos fuimos haciendo amigas, para mí era re importante porque no era una persona muy popular en el colegio, me costaba mucho tener amigas.
Al llegar al dpto., la puerta estaba sin llave por lo que pase directo, ella se encontraba preparando la cena, nos dimos un beso y me entrego una lata de cerveza, me pregunto sobre mi día y le conté todo lo que paso y lo cansada que estaba.
Ella me comento que por la tarde, cuando fue al supermercado a hacer las compras, se encontró con una vieja amiga del barrio que había vuelto de un viaje y la invito a cenar, me pregunto si me molestaba a lo que le respondí que no tenía ningún problema, siempre era bueno conocer gente nueva y salir de la rutina. Me pidió que pusiera la mesa, la había citado para las 22:00 y solo faltaban unos minutos. Al terminar de ordenar los cubiertos, sonó el timbre, me dijo si podía abrir yo que ella estaba ocupada, al hacerlo me di cuenta que quien estaba en la puerta era Carla, la misma con la que tuve la reunión esa mañana.
Fue una coincidencia encontrarme con ella y que a su vez sea amiga de mi amiga, el mundo realmente es pequeño, o por lo menos nuestro mundo.
La cena transcurrió entre anécdotas que nos contaba sobre su estadía en Francia y que estaba feliz de haber vuelto a Buenos Aires.
Al día siguiente, desperté cerca del mediodía en la cama de Kaos, había bebido mucho la noche anterior y por suerte era sábado, no tenía que ir a trabajar. No recordaba bien como había logrado llegar hasta su cama y no sabía porque estaba solo con la ropa interior puesta, temí que hubiese pasado algo estando Carla presente, intente hacer memoria de los sucesos de la noche anterior pero lo único que conseguí fue una fuerte jaqueca, tome una bata que había a los pies de la cama y me dirigí al baño en busca de alguna pastilla que calmara el dolor y me quitara la leve resaca que tenía.
Revise el botiquín y encontré lo que buscaba, me serví agua y lo tome. Regrese al cuarto y me di cuenta que sobre la mesa de luz había una nota de Kaos, no me había percatado que ella no estaba en el departamento, tome la nota y leí
-"Gracias por la hermosa noche que pasamos juntas, te deje el desayuno preparado en la cocina y el paraguas esta donde lo dejaste ayer, quédate el tiempo que tú quieras pero si llegas a salir déjale las llaves a Martin, el encargado"-
Mis pasos me llevaron hacia la cocina, mire en dirección a la hornalla, la pava estaba lista para calentar el contenido que había dentro, me fije y era café. Sobre la mesa había un mantel blanco con un plato y su taza, otro plato que estaba cubierto con una tapa escondía unas medias lunas y había un bonito florero con un jazmín dentro, me pareció un detalle muy lindo de su parte.
Calenté el café y lo serví, las media lunas estaban muy blandas y su sabor era exquisito, desayune y mientras lo hacía intentaba recordar que había pasado la noche anterior, claramente habíamos hecho algo pero el contenido en mi cabeza era un desastre, lo poco que recordaba eran las anécdotas que Carla contaba sobre su estadía en Francia.
Decidí que lo mejor sería esperar a que Kaos llegue y preguntarle a ella lo que había pasado, porque si yo seguía intentando recordar, solo conseguiría agravar mi dolor de cabeza.
Necesitaba tomar una ducha y así poder calmar un poco mis ansias, nada podía hacer en ese momento, quería relajarme y disfrutar de mi día libre, me dirigí hacia el baño nuevamente, abrí la canilla y me saque la poca ropa que me cubría, la cual deje en el cesto de la ropa sucia y una vez que el agua estuvo a punto, me metí.
Lo que más me gustaba era sentir como el agua caliente recorría cada parte de mi cuerpo, me quede un rato más como hacia siempre que terminaba de bañarme y cuando el agua se empezó a enfriar, salí.
Me estaba secando cuando escuche sonar el teléfono, rápidamente envolví la toalla en mi cuerpo y salí casi corriendo rumbo al living solo para darme cuenta que la grabadora ya estaba haciendo su trabajo.
- Hola Kaos, soy Carla, estuvo muy buena la cena de ayer y me gustaría volver a verte, ¿Podríamos quedar para otro día? claro, si a vos te parece. Bueno nada, cuando escuches este mensaje llámame, besos -
Escuchar ese mensaje provoco que sintiera un extraño calor en la cabeza bajando por mi cuerpo y una puntada en el pecho, ¿Acaso me estaba poniendo celosa la situación?, Kaos y yo éramos amigas hace años, aunque debo admitir que me gustaba y sé que ella lo sabía, nunca había pasado nada hasta anoche, aunque exactamente no sabía bien lo que habíamos hecho, pero la nota lo dejaba en claro.
No podía quedarme en el departamento, entre las preguntas sobre la noche anterior y lo que me estaba pasando ahora, necesitaba salir y tomar el aire.
Tome prestada del cajón de la ropa interior una prenda limpia y me puse mi corpiño, busque mi ropa que estaba acomodada en un rincón del cuarto, me vestí y le deje una nota que decía
-Muchas gracias por el desayuno y el detalle de la flor, me duche y tome prestadas unas bragas limpias de tu cajón, te llamo por la noche.-
Le deje la nota sobre la mesa de luz donde ella había dejado la suya, arme la cama, lave un poco lo que había usado, tome el paraguas y me fui.
Esperando el elevador me topé con una chica, tenía el pelo rapado a los costado en una especie de cresta, ojos verde oscuro, remera negra, pantalones estilo militar ajustados y plataformas, la mire y me sonrió, en ese momento le pregunte - ¿Subes o bajas? - y me respondió que subía, como no quería retrasarla, salude y baje por la escalera, total eran 3 pisos…
Al llegar a planta baja, busque a Martin, se encontraba en el fondo del edificio, era un chico un poco más alto que yo, de cuerpo atlético, pelo corto, ojos cafés. Vestía de negro muy prolijo y su rostro mostraba seriedad, al llamarlo volteo a verme y me saludo amablemente, no pude evitar sonrojarme. Me acerque y le dije que le dejaba las llaves del dpto. de Kaos, que ella luego pasaría a buscarlas, le di las llaves y sentí que su mano toco por unos escasos segundos la mía, fue algo que me gustó mucho, pero no podía ponerme a imaginar nada después del desastre que tenía en mi cabeza entre la noche de ayer y el mensaje de Carla.
Cuando cruce el umbral de la puerta hacia la calle note que ya no llovía como la noche anterior y que había mucho sol, la hora no ayudaba ya que eran casi las 15:00 el peor horario para salir, camine un par de cuadras y la campera de cuero empezó a molestarme, estaba lejos de mi casa como para volver y más cerca de una pequeña plaza en el centro, al llegar me senté en un banco de madera un poco viejo a esperar que las horas pasen y ver si así podía distraerme con lo que sucedía a mi alrededor, extrañe mi novela, la había dejado dentro de mi mochila hacia media semana por falta de tiempo para continuar leyendo, el trabajo a veces no me dejaba ni dormir.
No había pasado ni media hora cuando mi celular sonó, al mirar la pantalla el nombre de Kaos apareció…
Yo: - Hola, ¿Cómo estás? -
Kaos: - Hola, ¿Bien y vos? -
Yo: - Bien… ¿Has llegado a tu casa? -
Kaos: - Si, acabo de llegar y vi tu nota, pensé que te quedarías a esperarme, ¿Paso algo?.. -
Yo: - Necesitaba tomar aire y pensar un poco sobre la noche… -
Kaos: - Tenemos que hablar, dime donde estas y voy a buscarte. -
Yo: - Estoy en la plaza de la torre del reloj, sentada justo al lado de la torre. -
Kaos: - Quédate donde estas que...
La interrumpí diciendo que yo iría a su departamento nuevamente, que me esperase con un café...
Quería aclarar las cosas, ella me gustaba desde hace tiempo y no quería ser solo una diversión. Si algo iba a pasar, quería que fuera serio, realmente había sido mi amiga desde hace tanto que tampoco quería que se arruine nuestra relación.
Fui caminando lento y al llegar lo volví a ver a Martin, él estaba ocupado con unas cajas y no me vio pasar, creo que era lo mejor, mi mente se iba a dejar llevar, el chico era atractivo pero con lo que me venía pasando no podía dejar que mi mente divague entre esos pensamientos, era mejor concentrarme en lo que ahora estaba sucediendo.
Subí los 3 pisos y toque timbre, Kaos me abrió la puerta y antes que pudiera decir algo me abrazo, me deje llevar por ese abrazo que decía más que todas las palabras que se podrían haber dicho en ese momento.
Mi cabeza gritaba que debía besarla y no la hice esperar, subí mis manos hacia su rostro apartándome de ese abrazo, la mire y le di un gentil beso, me separe y ella me volvió a besar, mordí suavemente sus labios, al parecer esto le gusto porque lanzo un pequeño gemido y empezó a acariciar mi cabello. Nuestras lenguas se movían bajo la misma canción, mi cuerpo era un espiral de sentimientos.
Por: Ophelia Pagliari
Alias: Fafli
Fecha: Viernes, 18 de Septiembre de 2015 – 30 de Mayo de 2016
Hora: 22:30
lunes, 6 de junio de 2016
Traición
viernes, 3 de junio de 2016
El caos en mi cabeza.
Supongo que soy una criatura demasiado extraña. Que poco entiendo de mi manera de pensar.
Creo que a mis gustos sexuales se le sumaron nuevos ingredientes para darle más sabor. Aunque con toda sinceridad, ¿Cómo puedo saber que algo me gusta si jamás lo probé?
¿Sera que es algo medio reprimido que viene desde mi adolescencia?, o tal vez tenía que llegar el momento justo para que pueda exteriorizar estas cosas.
Crecí pensando que era chico gay, luego me di cuenta que era chica trans (o algo así). Al principio me dijeron que ya no era gay, sino heterosexual. Solo había cambiado mi género y por tanto la manera en que me debía categorizar. Pero me pregunto si en realidad será que soy chica trans bisexual.
Aunque si tengo que ser sincera, las mujeres no me gustan. O sea, me atrae completamente si las chicas se sienten chicas y su manera de ser es masculina, de lo contrario, realmente no me atrae una chica (a no ser que solo sea una simple amistad).
¿Eso me pone en la categoría de bisexual o sigo siendo heterosexual?
Pero como dije, nunca estuve con una chica. Me gustaría que sucediese en algún momento, aunque sea, un simple beso. Recuerdo que cuando era más chico y salía con el grupo de tortas del momento, había algunas pibas que, al verme tan afeminado se acercaban y me hablaban, su manera de ser era tan natural que me cohibía y terminaba escapando de la situación de alguna u otra forma. Sé que su manera de ser me gustaba mucho. Me gustaba mucho su manera de ser, que vinieran a encarar, pero en ese momento no me gustaban ellas, no pensaba de esta manera, incluso sentía rechazo al pensar estar con una más íntimamente. Hoy en día, en mi rol de género, me gustaría mucho. Pero no dejan de gustarme los hombres ni los hombres trans y se diferenciar una cosa de otra. Supongo que algún día tendré el placer de estar con alguien y me quitare tantas dudas que dan vuelvas hace tiempo. ¿Conoceré a la persona adecuada?

